...soy un prisionero¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? (J.L.Borges "La casa de Asterión")
¿No ves lo bueno que es vivir el presente? Me preguntó, mientras el agua de la ducha empapaba mi cuerpo frente al suyo, inmóvil, casi rígido de la excitación, que a veces, como ventosa de animal marino, se pegaba al mío. Le sonreí, no conteste, la respuesta era clara, pero a veces pasa que las preguntas te las formulan aquellos a quienes no les pertenecen respuestas. Las respuestas que llevas guardándote durante días, respuestas que corren el riesgo de ir huérfanas, si no las usas para acallar las preguntas adecuadas, emanadas de las bocas precisas.
Yo quería contestar, pero no a él. Le hubiese dicho algo así como “Lo veo, tanto que estos momentos solo están sucediendo para vivir más intensamente otros que tú aún desconoces”.
Hay ciertos momentos de confusión mental, de choque de ideas, de parálisis emocional, de ansiedad injustificada. Hablo de los caminos que terminan en bifurcaciones de otros caminos a su vez, de la difícil decisión de superar el miedo de las eternas dudas del “y si…” cuando ya has decidido que pasos seguir. Pero cada vez me doy más cuenta de que llegados a ese punto, no importa tanto si elegiste un camino u otro porque normalmente si te equivocas solo tienes que esperar al siguiente cruce y cambiar de dirección, volver hacia atrás o dibujar uno nuevo en el suelo. Pero somos impacientes y los caminos están sobrevalorados.
A veces vivir el presente es precisamente esperar, hasta que de repente nos sorprenda el tiempo y nos demos cuenta de que no hay caminos equivocados, solo caminos difíciles que nos llevan a otros. Y quizás por eso me callé, porque cuando estaba sumergida en aquella ducha no había elegido el camino correcto, pero era el único que tenía dirección hacía la siguiente salida.
Ahora si me preguntas, te voy a responder.
"Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra
ResponderEliminarmanera y, sin embargo, sucedieron así."
(El camino, Miguel Delibes.)
Dios, que identificada me siento contigo al leer tu blog...
ResponderEliminarYa me dijo alguien que tu y yo nos parecemos en bastantes puntos pero nunca hice mucho caso...