miércoles, 20 de julio de 2011

Protuberancias, óseas

Asquerosa, perversa, sucia
maldita protuberancia ósea
que te clavas miserable
en mi jodida boca.
No me permites pensar,
no me permites vivir,
caprichosa eliges el día
en que me haces sufrir.
Retorcida, malévola, dura
irónica, que elige con cautela
el momento inesperado, el día justo
para hacer que me cague en mis muelas.
¿Dónde estará el jucio
por el que te dieron nombre?
Para mi sólo eres una vil lunática
que atormenta al hombre.
Ojala te pudras, bueno, mejor no;
no quisiera imaginarte en ese estado
y a su vez, mi aliento putrefacto
diciendo buenos días al cirujano.
Ahí te quedas, maldita muela
me voy a por mi ibuprofeno,
a ver si con un poco de suerte
a este dolor logro poner freno.



Hasta a las muelas del juicio se las dedica poesías.
Hay arte pa tó!

1 comentario:

  1. Si Quevedo levantase la cabeza... te felicitaría. De momento sólo lo hago yo.

    ResponderEliminar