domingo, 3 de junio de 2012

Mnemósine



Despedida,
no sé si tuya o mia,
ceniza,
en mis ojos, mi cara,
mi vida.

Viento, en la roca, en el tronco
       te he sentido.
Tú,
        impregnando mi herida,
hendida en tu recuerdo,
                                            aquella rosa.
La rosa,
               Rosa,
tú custodias la memoria,
sin nacer en Eleuter,
cerca o lejos,
aunque tus pétalos hayan caído.
ahora eres la hija de un Nogal.

Tu viento, viento gris,
brizna de un antes que no es ya,
que sólo fue,
que ya no está.

Tú entre mis manos,
a distancia de caricia.

Tú,
recuerdo.



1 comentario: